Libro de Comunión hecho a mano

Libro de Comunión personalizado

Esta es la entrada que estaba esperando mucho tiempo enseñaros. Me ha pasado como con el libro para Isabel que llevo meses preparando este regalo y estaba deseando ver el resultado, porque una cosa es como me lo imagino y otra como va saliendo. Quiero decir con esto que aunque pienso como voy a hacer cada una de las hojas, luego conforme voy colocando cada detalle va variando el resultado.

Libros de Primera Comunión hechos a mano

En esta ocasión el regalo es para Sandra y es su libro de firmas de su PRIMERA COMUNION.

Sandra es hija de mi amiga Mari Loli, amiga de las que se cuentan en los famosos dedos de la mano, de las que están conmigo más de la mitad de mi vida, de las que están en lo bueno y en lo malo…por ella y su marido conocí al que hoy es mi marido, fueron mis testigos de boda y aún hoy recuerdo cuando nació la pequeña Sandra y no me creo como ha pasado de rápido el tiempo que ya ha hecho su Primera Comunión. Y como sabéis, desde que me metí en este mundillo, a las personas especiales para mi me gusta hacerles regalos especiales, así que le tocaba el turno a Sandra y le hice su libro.

El tamaño de las hojas es A4 y la portada tiene un centímetro más de alto por otro más de largo.

Libro de Comunión personalizado

He utilizado el mismo formato de encuadernación que el del Album de Boda

He utilizado básicamente papeles de tres clases diferentes para poder realizar todo el libro. Para la portada usé uno de los papeles del Set de Scrapbookin de Lillibet, los de la colección de Dayka de Comunión y para la contraportada papel de scrap de 150 grs. Bazzill Basic Papers en color vainilla pero también he usado otros papeles que tenía por casa y que os iré indicando en cada foto.

El lomo está forrado con tela de ante en color granate con dos ojales lilas por donde pasé la cinta de flores y unos abalorios en forma de cruz y flor.

Lleva recortada la niña de Comunión y la etiqueta de la colección de Dayka, donde puse su nombre usando el mismo abecedario que ya os dije en la entrada anterior de la tarjeta de Andrea, y unas flores de papel en tonos blancos y rosas claritos.

Os voy enseñando hojas del interior y explicando algo de cada una de ellas

La primera hoja lleva un recorte para que Sandra pueda escribir ella su nombre con un lacito rosa y la misma flor que en el lomo del libro. Va entintado todo el borde con la Distress Spun Sugar:

Libro de Comunión personalizado

Para la hoja de los compañeros de Sandra recorté unos niñitos y entinté los bordes en dos tonos.

Libro de Comunión personalizado

Uno de los detalles que más me gustó de la colección de Comunión es la gran cantidad de frases bonitas y oraciones que lleva, así como los posibles tags que puedes recortar. Unas páginas dedicadas a la comulgante para que pueda pones fotos suyas de este día tan bonito:

Libro de Comunión personalizado

Para el interior del desplegable y para otros lugares donde poner fotos he usado papeles de la colección Dovercraft Curiosity Corner, con la que hice los calendarios de mesa esta Navidad.

Libro de Comunión personalizado

La siguiente lleva un sobrecito en el que puede guardar recuerdos de dónde y con quién celebro este día…y por supuesto el LIBRO DE FIRMAS.

Libro de Comunión personalizado

Sobre un trozo de cartulina vainilla imprimí una frase que terminé con letras de abecedario de una colección de American Crafts. Es un abecedario monísimo…lo único que pasa con los dos tipos de abecedarios que he usado es que las letras son diferentes y si quieres que toda la palabra te salga igual es muy complicado porque no lleva muchas iguales entre si.

El libro va en una caja que decoré para la ocasión. Es una caja de Ikea, que de forma original lleva unos separadores para hacer compartimentos, y que yo uso para guardar las cintas decorativas. Lo que hice fue no poner esos separadores y decorar la tapa. Este fue el resultado

Libro de Comunión personalizado

La muñeca es de madera y va pintada con acualera y rotuladores. Aunque he de decir que no me terminó de gustar mucho como me quedó.

No me enrollo más y espero que os guste porque a Sandra le encantó cuando se lo dimos y no hay cosa más bonita y satisfactoria que verle la cara y tocar cada uno de los detalles y decirle a su abuela «mira, mira abuela»…y disfrutar de cada rinconcito de su libro abriendo cintas…